Barrios abiertos: un buen paso hacia la casa propia

Mayor facilidad para escriturar y menores costos de mantenimiento. Varias son las razones que impulsan el desarrollo de barrios abiertos. Aquí te las contamos.

Los barrios abiertos son una excelente alternativa para quienes quieren vivir en una casa con una buena dosis de espacios verdes y en un contexto que garantice una serie de servicios que permitan disfrutar una buena calidad de vida. Y todo eso sin caer en los gastos y “rigores” de un barrio cerrado.

Un barrio abierto puede reunir condiciones de seguridad y otros servicios similares a las de uno cerrado. Todo depende de la zona donde esté ubicado. “Nosotros siempre procuramos que la ubicación de estos desarrollos responda a una demanda concreta. Y que resulten próximos a zonas residenciales y de servicios, en contextos urbanos seguros”, dice Santiago Butler, y asegura que estas urbanizaciones pueden, incluso, presentar una infraestructura similar a la de los barrios cerrados.

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Características centrales de los barrios abiertos

  • Seguridad. Si el barrio abierto se halla en una zona residencial, con accesos iluminados y buena conservación de sus calles internas, las condiciones básicas de seguridad están dadas. Estas urbanizaciones, además, cuentan con seguridad nocturna (privada o pública) y espacios  comunes de esparcimiento.
  • Menores costos. Vivir en un barrio abierto integrado a centros urbanos, pero en contextos naturales, es menos costoso que hacerlo en un barrio cerrado. Del mantenimiento de los espacios públicos se encargan los municipios, tareas que son justificadas con el pago de impuestos. En los barrios cerrados, a esa erogación se le suma el pago de expensas por el cuidado de áreas exclusivas (jardines, espacios deportivos, plazas internas, etc.). Asimismo, es más económico residir en un barrio abierto que en un departamento, donde se suman los gastos de expensas y de servicios centrales.
  • Mejores precios de mercado. Por otra parte, los valores de venta de las casas en los barrios abiertos suelen ser más bajos que en urbanizaciones cerradas, aunque la calidad de terminación suele ser la misma. También los precios de las propiedades en barrios abiertos les ganan la pulseada a los de los departamentos en grandes ciudades. Quienes buscan ganar en metros cubiertos y al aire libre encuentran una solución a medida en estos emprendimientos.
  • Escrituración más rápida. A diferencia de un barrio finalizado, donde se demora entre 2 y 3 años como mínimo en la escrituración, en los barrios abiertos la tardanza no sobrepasa el año de terminado el proyecto.
  • Comunidad de vecinos. Los barrios abiertos suelen orientarse a un público homogéneo. Generalmente, éste se compone por parejas jóvenes o matrimonios con hijos pequeños. El resultado es una verdadera comunidad de vecinos, con intereses y costumbres similares, que suele ser difícil de encontrar en las grandes ciudades.

Por supuesto, para que un barrio abierto presente óptimas condiciones, deberá también reunir las siguientes características:

  • Accesos con desagües pluviales y de agua.
  • Gas natural.
  • Cloacas.
  • Servicios educativos y de salud cercanos.
  • Centros comerciales también próximos.
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